SARRIA

ESMERARTE

Último lanzamiento: Mi amor no se vende (se regala)

Hitos: Ex-integrante de la banda sevillana “Los Labios”, con quien giró por Estados Unidos, Australia, Latinoamérica, Inglaterra y toda España. Grabó en los estudios privados de Lenny Kravitz en las Bahamas, a las órdenes de su guitarrista, Craig Ross.

Biografía

Nacho Sarria es una de las grandes promesas del pop rock español. Con tan solo 20 años, el malagueño ya estaba recorriendo el mundo junto a Los Labios, banda sevillana donde triunfó como guitarra rítmica y segundas voces tras la marcha de Álvaro Suite, también guitarrista de Bunbury.

De su compromiso y pasión hacia la música, Nacho ha ido construyendo un aura sonora que se refleja a la perfección en su primer disco en solitario. Un álbum autobiográfico, atmosférico y atemporal que se titula como él mismo, Sarria, y donde el malagueño deja latente su extrema sensibilidad y su exquisito gusto musical.

La voz de Nacho es el vehículo perfecto para narrar su propia novela vital a través de sonidos inspirados en el rock más clásico de bandas como The Doors o Pink Floyd. Las reminiscencias zeppelinianas también tienen cabida en la parte más acústica del álbum. Aunque, son los aires de folk y de soul los que dan lugar a una amalgama de influencias que aportan una enorme personalidad.

Gitana” es la historia sobre un amor no correspondido y “El camino” un tema repleto de fantasmas del pasado. En “A todo color” empezamos a ver
cómo la desesperación y la ansiedad se transforman en euforia y esperanza, dos sentimientos que también están presentes en “Esperando al sol”.

Talento y autenticidad son las dos palabras que mejor definen a este músico nacido para revitalizar el rock de los sesenta y setenta en un contexto moderno. Sin olvidar el blues primigenio, las influencias andaluzas y las atmósferas psicodélicas, Sarria redescubre un mundo de sonidos a través de su amplio bagaje cultural.

Último lanzamiento de Sarria: Mi amor no se vende (se regala)

“Esta canción surge casi como una broma conmigo mismo porque me pilla en un periodo de composición, en un momento de bloqueo en el que todo lo que estoy escribiendo no me convence, no tiene la garra suficiente, no tiene el pop que estaba buscando y con lo perfeccionista que soy….El estribillo es casi una apología a la imperfección y me sirvió para rebajar un poco el momento en el que estaba. Musicalmente yo estaba pensando en McCartney de cuando le da el rollo un poco jamaicano y un poco reggae a sus canciones durante los 70 y por supuesto, en Lou Reed por esas voces que hay en ese estribillo. El final de la canción fue un momento totalmente orgánico y real que sucedió durante la grabación en un momento en el que nos metimos a hacer el canelo en la sala, Paco lo grabó y se nos ocurrió dejarlo como un falso final.»

 

Próximo álbum: El Mundo Es Cruel (pero creo en él) 

Disponible a partir del 15 de marzo