• La 10ª edición de la Feria Internacional de Música de Guadalajara dio inicio a sus actividades este 26 de febrero en el Conjunto Santander de Artes Escénicas
  • Profesionales originarios de 177 ciudades de casi 30 países, se darán cita a lo largo de cuatro días en FIM GDL 
  • Las actividades comenzaron con la entrega del 4º Premio Música México para la Transformación Social y un sentido homenaje a Violeta Parra
  • La exposición Recolectoras, en la que la obra plástica de Violeta Parra dialoga con las creaciones de Mon Laferte, se puede visitar en el MUSA hasta el 11 de mayo. En su primer día abierta al público recibió a más de 1000 visitantes.

A lo largo de los pasados meses, la expectativa alrededor de la 10ª edición de la Feria Internacional de la Música de Guadalajara (FIM GDL) no hizo más que crecer. Este 26 de febrero, la espera llegó a su fin y dio comienzo el encuentro de la industria musical más importante de México con el arribo de cientos de profesionales originarios de 177 ciudades de cerca de 30 países, cada uno dispuesto al intercambio de conocimientos y la creación de lazos.

El Conjunto Santander de Artes Escénicas, hogar de FIM GDL, fue testigo de una inauguración por demás especial: tras las palabras de bienvenida a cargo de Margarita Hernández, coordinadora de extensión y difusión cultural de la Universidad de Guadalajara; Sergio Arbeláez, director de FIM GDL; Kin Martínez, director de PortAmérica Latitudes y Guillermo González King, director de AMPROFON, el talento femenino fue la pieza clave de la mañana. 

Por cuarta ocasión fue entregado el Premio Música México para la Transformación Social, galardón que reconoce la labor de músicos y organizaciones que convierten la música en un motor de cambio. En esta ocasión, el premio fue otorgado a Elis Paprika, artista originaria de Guadalajara quien suma ya una década impulsando el empoderamiento femenino en el ámbito musical a través de Now Girls Rule!

Luego de la entrega del galardón, se dieron cita sobre el escenario Beatriz Bustos, Javiera Parra y Mon Laferte, moderadas por Margarita Hernández, para abundar sobre la relevancia del legado de Violeta Parra. Una rica conversación poblada de recuerdos, ideas e inspiraciones resaltó el valor de Violeta Parra no solo como creadora, sino como ícono de la resistencia y la preservación de la cultura e identidades latinoamericanas. 

Frente al entusiasta público conformado por universitarios y profesionales de la industria musical, la charla abrió paso a un homenaje en el que Javiera Parra, nieta de Violeta, y Mon Laferte, interpretaron canciones emblemáticas de la cantante chilena, acompañadas por un ensamble de músicos chilenos. Temas como “Volver a los 17”, “Gracias a la vida” y “El Gavilán”, entre otros, conformaron la selección que erizó la piel de los asistentes. 

Dado el banderazo de salida, las actividades académicas tomaron su curso. De la mano de una rica oferta de ponentes, buena parte de la mañana exploró esa creciente e interesante labor de los supervisores musicales: desde temas generales como qué hacen y dónde se encuentran, hasta talleres de meta data, arrojaron luz sobre una de las aristas más robustas de la industria musical en la actualidad. 

Pero estos no fueron los únicos temas: los desafíos que enfrentan y enfrentarán las leyes gracias a la expansión creciente de la Inteligencia Artificial; la relación entre la música, la publicidad y el branding y las opciones que la industria musical puede tomar frente a la crisis climática fueron algunos de los tópicos que estimularon las urgentes conversaciones en el marco de un ámbito siempre cambiante.

Las conversaciones fueron por demás enriquecidas con la incorporación de historias particulares y poderosas. Cuatro de ellas tomaron las mesas de FIM GDL. En primer lugar, el sello Alzada, uno de los más inquietos y prósperos del país, exploró el actual comportamiento de la escena de Guadalajara, destacando cómo su historia partió de la marginalidad hasta consolidar un grupo que ha cambiado el pulso de la música mexicana. 

Otra de las historias abordadas nos dejó ver cómo TikTok logró consolidarse como uno de los elementos clave para la expansión y desarrollo de la música mexicana. A través de una estrategia en la que la facilidad de uso de la plataforma, el interés en la identidad y la conexión a través de la lírica y, sobre todo, el énfasis e impulso de canciones prometedoras, TikTok ha fomentado el crecimiento de artistas y la relación con el público. 

En sintonía con ese interés centrado en el público, Jordi Puig ofreció una charla rica en anécdotas y aprendizajes a propósito de la edición 25 del festival Vive Latino, dirigido por él desde sus inicios. Los desafíos que ha enfrentado, los errores cometidos, los aciertos sumados y la evolución de un festival cuyo sello es la constante innovación, así como los oscuros pasajes de la época pandémica, fueron abordados en una charla cercana y amena.

Finalmente, en cuanto a historias se refiere, en un encuentro denominado “Círculo de Palabra”, músicos representantes de comunidades indígenas abordaron un tema que escapa a las luminarias: el crecimiento e interés de las juventudes por las lenguas originarias y cómo la música se ha convertido en el instrumento clave no solo para su preservación, sino como medio de defensa de su identidad. Con representantes de los pueblos seri, tzotzil, mixe, totonaco, ñañu, purépecha y náhuatl, la conversación reparó también en las deudas históricas y las brechas que aún quedan por cerrar. 

Por supuesto, la música en vivo no podía faltar. En esta primera jornada de FIM GDL, cuatro showcases abrieron los oídos y corazones de los asistentes. El primero de ellos corrió a cargo de la delegación chilena, representada por los grupos Los Animales También Se Suicidan y Barbacius, quienes demostraron que los sonidos del rock chileno siguen latiendo con fuerza. 

Por la tarde, el foro The Urban Life fue la sede de los festejos que, en el marco de FIM GDL, celebran la primera década de trabajo de Alzada. Y, para cerrar la noche, el C3 Stage albergó los showcases Eleva y Sin Algoritmos. El primero, dedicado a los talentos en ascenso, estuvo compuesto por Sarria, Black Pantera, Duplat, Linxes y Jackie: una muestra de cómo muy diversos géneros pueden despegar sus carreras sin importar sus diferencias. Por su parte, Sin Algoritmos nos trajo aquellos sonidos ajenos a las tendencias: Luis Shatter y Dúo Jade nos recordaron que algunas músicas seguirán desarrollándose al margen de las modas.